jueves, 24 noviembre 2005

Trabajo de grado

Terminados mis estudios de licenciatura, ahora viene la mayor traba: un trabajo especial de grado sobre un tema jurídico.

Dios.

No conforme con partirme el c...uello CINCO años en busca de un título universitario, la unviersidad viene y me jode con este requisito. ¿No les basta que haya sacrificado mi vida social, mis placeres (¿cuáles?), un poco mi familia y tener que sortear el hecho de llegar de noche a mi casa, con ladrones y vagabundos errando en esta caótica y sabrosa ciudad de Caracas? Por lo visto, NO.

Ah, claro, como ellos ya están graduados desde hace siglos... y tienen auto, para colmo de males... yo todavía soy, literalmente, ciudadano de a pie. Me conozco la ciudad a punta de caminarla varias veces y me precio de ello.

Pero bueno, ya tengo el título del trabajo. Incluso, me pasé casi cuatro meses (con la ayuda de un profesor de metodología) en elaborar un anteproyecto. Me tardé ese tiempo porque estaba puliendo mi material, gracias a Dios en mi trabajo existe una excelente biblioteca (y no digamos la bibliotecóloga...).

Dicen que hoy me designan el tutor académico, el que de verdad le va a dar peso a mi trabajo. Tengo que ir a la U a averiguar quién es.

Y a rezar que sea bueno.

miércoles, 23 noviembre 2005

De rumbas, cateterismos y otras especies

Estos últimos días han sido una mezcla de cosas extrañas. Al menos, para mí.

El viernes, como ya había anunciado, culminaba mis estudios de licenciatura. Improvisamos una reunión en el apartamento de una compañera, y todo iba muy bien. Compramos nuestras respectivas provisiones: cervezas, unos Johnnie Walker (un abogado tiene que acostumbrarse a lo mejor...), y pasapalos. No me quejo: la pasamos bien, aunque no bailamos... el equipo de sonido estaba descompuesto, y los supuestos cantantes desafinaban una barbaridad.

Sábado: un día de películas, descanso... y ver perder al Real Madrid (o Real Mierdrid, como me ha dado por llamarlo) nada menos que frente al Barcelona... seamos justos, jugaron bien, el público les aplaudió (EN MADRID!!!) y pasearon a un Mierdrid de lástima.

Domingo. ¿Saben cuánto tiempo tenía sin un verdadero descanso en mi casa? Mucho. Y fue un día de ésos donde no te provoca hacer absolutamente NADA, y tienes todas las facilidades para hacerlo. Lástima que sólo puedo ver canales nacionales (deprimente, pero ¿qué le vamos a hacer?)

Lunes. Trabajo, dulce trabajo (estoy desvariando, ¿verdad?)

Hoy. Llevé a mis abuelos al hospital, a mi viejo le practicaron un cateterismo. Cuando me lo mencionaron, no tenía ni la más p...eregrina idea de eso. Pero cuando me mostraron el equipo (tres pedazos de cables de metro y medio cada uno, con un aparataje que pareciera que a mi abuelo lo iban a transformar en el "viejo biónico") y me explicaron el procedimiento... sinceramente vi mi vida en retrospectiva y casi lloro. ¿Cómo se las iban a arreglar para meterle todos esos cables a mi pobre viejito DESDE LA PIERNA HASTA EL CORAZÓN? Bueno, al menos ya salió de eso...

Y aquí estoy, desde la otra orilla de la vida, tratando de recuperarme del estigma...

viernes, 18 noviembre 2005

Viernes de exámen, rumba y fiesta

Viernes. Generalmente es un día de fiestas.

Llámese como lo llamen: viernes agrario, viernes de aroma, viernes de zoológico... es un día donde te alegras de escapar de tu trabajo aunque sea por dos días.

Pero este viernes es especial.

Presento el último examen de mis estudios para abogado. Derecho Internacional Privado. Buf. La materia se ve fácil, pero todo depende del muy desgraciado del profesor, espcialista en complicar las cosas fáciles. Al principio del año me las vi muy feas, reprobando el primer examen. Pero luego de una preparación concienzuda ("este tipo no me va a joder de nuevo", pensé), pude aprobar el resto, hasta que logré una cómoda calificación para el examen final. Sin embargo, amntengo mi lema: jamás confíes en un profesor cuando te diga que el exámen será fácil.

Lo mejor vendrá después de terminar el examen. Voy a arrastrar a los panas (y al que se quiera venir) y nos vamos a tomar hasta que el cuerpo aguante. Y si hay conquistas, mejor.

Ya contaré lo sucedido. Esperen noticias mías... que hasta borracho puedo escribir...

martes, 15 noviembre 2005

Falta poco...

Un mes.

Es el plazo que me han dado en la Universidad para entregar mi tesis de grado.

Creo que con el material bibliográfico que he venido recolectando desde hace seis meses será más que suficiente, pero siento que me falta algo. Además de redactar, la tesis, claro. Siento que me falta más material, que las fuentes de información están incompletas. Tal vez sea ese sentimiento de insatisfacción que sienten los artistas cuando realizan una obra: nunca están contentos con lo que tienen, necesitan más. Pero sigo en la búsqueda.

Mientras atnto, atravieso un punto en mi vida que siento que todo está en un sorprendente equilibrio.

Estoy por graduarme de abogado, luego de 5 años de sacrificar hasta mi vida social. Sólo me falta entregar la tesis, defenderla y así obtengo mi título. Mi trabajo, si bien no es el mejor del mundo, al menos me permite costearme los estudios, y aprender un poco más de mi oficio (aunque indirectamente). Mi familia está estable, con mi mamá recuperada de una bronquitis, mi abuelo (Papá) en buen estado de salud y mi abuela también, aunque con sus limitaciones. Y extrañamente la familia no vive conflictos desde hace un tiempo, cosa que me parece sorprendente.

En cuanto a mí, estoy disfrutando de mi soltería. A pesar de que no me gusta mucho la soledad (y con todo y que tuve una corta pero muy tierna relación recientemente), me parece que estoy consiguiendo una estabilidad emocional que no disfrutaba desde hacía mucho tiempo. Claro, no niego que me gustaría tener a una mujer con la cual compartir este momento de equilibrio, pero creo que es mejor así, solo mientras tanto. No descarto alguna aventura ocasional...

Pero, en resumidas cuentas, falta poco. El próximo año habrá cambios radicales en mi vida.

Lo sé.

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