martes, 16 agosto 2005

No era ella

No me quise dar cuenta antes,

ciego de amor como estaba;

el sólo verla bastaba

para querer ser su amante.

Era ajena; no obstante

eso la hacía más bella,

tan bella como una estrella,

pero igualmente distante.

Ahora lo digo cortante:

simplemente, no era ella.

 

Me tenía cautivado

su largo y rubio cabello,

tenía por los más bellos

sus dos ojos almendrados.

Yo estaba hipnotizado

por la belleza de aquella

mujer, de aquella doncella;

estaba a sus pies rendido,

de su perfume embebido.

Sin embargo, no era ella.

 

No era ella la indicada

porque no me quería,

en mi cara se reía

de mi pasión desbocada.

Gozaba la muy malvada

sabiendo que hacía mella

en mí, dejando una huella

profunda y dolorosa;

sin embargo, de una cosa

me convencí: no era ella.

 

Con el tiempo, yo comprendí

que fue buena mi decisión

de olvidarla. Mi corazón

sufrió con lo que padecí.

Hasta que un día conseguí

a una mujer muy honrada,

con alegría desbordada.

No dudé en unirme a ella.

Y la herida que dejó aquella

que no era... ya está sanada.

01:51 Anotado en Poemas | Permalink | Comentarios (1) | Email esto

Comentarios

Que tierna poesía. Admiro tu capacidad porque yo soy de narrativa y totalmente incapacitada para la poesía.
Me ha gustado mucho este post :).
Un beso

Anotado por: chocoadicta | jueves, 18 agosto 2005

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